Emprendimiento
El uso más habitual del concepto aparece en el ámbito de la economía y los negocios. En este caso, un emprendimiento es una iniciativa de
un individuo que asume un riesgo económico o que invierte recursos con el
objetivo de aprovechar una oportunidad que brinda el mercado.
El sujeto que inicia un negocio o que crea una pequeña empresa por su
propia iniciativa se conoce como emprendedor. En
épocas de crisis, los emprendimientos suelen representar una salida (o, al
menos, una posibilidad de crecimiento) para las personas que se encuentran en
situación de desempleo.
Los expertos sostienen que los emprendedores deben contar con ciertas
capacidades para tener éxito: flexibilidad, dinamismo, creatividad, empuje,
etc. Se trata de valores necesarios ya que los emprendimientos se enfrentan a
todo tipo de dificultades y quien los impulsa debe estar en condiciones de
adaptarse a una realidad cambiante. Cabe mencionar que el trabajo en equipo
suele ser el mejor camino a la hora de impulsar un proyecto, ya que potencia las virtudes de cada integrante.
Todo emprendimiento nace de una idea que, por diversas razones, despierta
en una o más personas el interés suficiente como para embarcarse en un arduo e incierto viaje que tiene como objetivo
hacer realidad dicha idea. En la actualidad, gracias a las posibilidades que
brinda la tecnología, no siempre es necesario contar con dinero para emprender
un negocio; pero ciertos elementos, tales como la voluntad, la perseverancia y la
determinación, siguen siendo indispensables.
Uno de los errores más comunes por parte de los emprendedores primerizos es pretender obtener ganancias durante los primeros dos o tres meses. Dependiendo del rubro, y
asumiendo que se realizan todos los esfuerzos necesarios en todos los aspectos
posibles, los resultados positivos comienzan a verse pasados los seis meses,
aunque muchas veces es necesario un año de actividad ininterrumpida.
Es por esto que un buen emprendimiento solo existe si lo encaran personas
decididas a enfrentar la adversidad y a seguir luchando sin excepción, tanto
contra los reveses de la economía como la falta de lealtad de
la competencia.
Una de las claves del éxito en la vida, dentro y fuera de los negocios, es entender y aceptar que
el planeta es de todos o, dependiendo de la perspectiva, que no es de nadie. La
creación de una empresa no siempre es una experiencia grata; muchas veces, no
se recibe una recompensa acorde con el esfuerzo depositado, y es importante
saber que esto puede ocurrir, especialmente cuando alguien con más recursos se
interpone entre nosotros y nuestros sueños.
Los emprendimientos más destacados suelen tener en común un alto grado
de creatividad, de innovación, muestran ideas que no habían sido explotadas antes o las
usan en un campo diferente al que se acostumbra. Por lo general, vale más la
originalidad que el dinero, el ingenio que los estudios de marketing, así como también ser oportuno que
precabido. Una buena idea, trabajada durante años, pulida, que llega al mercado
demasiado tarde puede pasar desapercibida; por otro lado, un producto mediocre
en el momento justo puede convertirse en un éxito rotundo.
Más allá de los negocios, un emprendimiento es una acción o campaña que requiere de mucho esfuerzo. Por
ejemplo: “El equipo fracasó en su emprendimiento por tierras africanas pero
la gente supo reconocer su entrega y sacrificio”, “El emprendimiento llegó a buen puerto y la organización junto
varias toneladas de alimentos no perecederos”.

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